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A 7 años

“Cuando los pueblos pierden la paciencia, suelen hacer tronar el escarmiento” Juan Peron

Siete años, apenas, nos separan de los tristes dias de Diciembre del 2001. El dia que el orden institucional se rompio, ya no por otra aventura militar, sino por la voluntad de un pueblo, cansado de ilusiones vendidas. Los pueblos tienen tiempos que las dirigencias no siempre entienden, los pueblos son como rios, van buscando sus caminos, y cuando un dique los contiene, y por mucho tiempo, estallan. Y aquellos dias nuestro pueblo estalló. Mas de 50 muertos en todo el pais, un plan de represion demasiado aceitado para  pensar que fue casual. Un grupo de politicos que denostaban politicas neoliberales pero se rodearon de Lopez Murphy y luego llamaron al propio Cavallo como cambio.

Como siempre, las culpas eran anteriores. Para la Alianza lo fue de Menem, pero profundizo mas de una de sus politicas. Para los Kirchner son las politicas Menemistas o Duhaldistas, pero que mantiene y sostiene, a la vez que parece olvidar el propio Kirchner su estrecha relacion con el propio ex-presidente. Ciertamente todos tenemos derecho a cambiar de opinion, pero no podemos renunciar a nuestra historia y nuestras responsabilidades. Y seguir insistiendo en que la culpa la tienen viejas politicas que no solo se siguen sosteniendo, sino aun mas, se siguen profundizando. En plena crisis del capitalismo mundial.

Kirchner desecho al peronismo como su aliado y penso, y sigue pensando (la presencia de Saiz en su ultimo discurso contra Cobos no parece ser casual), que puede ser el lider del mismo tercer movimiento historico que Alfonsin queria para si. El mismo Alfonsin contradictorio que juzgo a los militares, y luego les dio el punto final y la obediencia debida, y que tambien fue parte del Pacto de Olivos en 1994. Parece que las dirigencias olvidan, o prefieren que los pueblos olviden sus pasados. Nada de eso hace bien a los pueblos. Necesitamos de una renovacion dirigencial donde reconozcamos el que y el porque hicimos lo que hicimos, si lo hicimos por conviccion o por simple conveniencia, para que algunos sigan perpetuando en cargos, algo que los profesionales de la politica (y con esto nos referimos a aquello que solo viven de los cargos publicos), son capaces de matar por ello.

A siete años, poco y mucho ha cambiado. Ciertamente el gobierno ha sido efectivo en su re memorizacion del genocidio de la tirania. Pero tambien es responsable de haber firmado una ley antiterrorista, que de aplicarse, haria que esta dictadura se transformara en niños de jardin de infantes.

Un vicepresidente que llama a una coalicion en contra del mismo gobierno del que forma parte. Un ex-presidente que invoca la figura del Chacho Alvarez como ejemplo de consecuencia, cuando debio haberse quedado para pelearla desde adentro, y a su vez, en forma solapada le pide la renuncia al mismo vicepresidente que el mismo eligio. Una presidenta que no es mas que el instrumento para que sirva gobernando el mismo Kirchner…….si queria la reeleccion, porque no se postulo? O acaso sabia lo que venia, o necesitaba mas tiempo para dividir al peronismo desde la misma cabeza del partido. Pero de eso, como de tantas otras cosas….no se hablan.

Pero a ningun peronista bien nacido le quedan dudas que con su soberbia, y la corrupcion de este gobierno, han convocado a lo mas reaccionario y antiperonista de esta Argentina. Una historia que creiamos pasada. Una historia que lleva a un dirigente rural a pintar de negro un busto de Eva Peron. Y el Sr.K se enoja. Como tambien nos indigna a los que todavia sentimos la fuerza revolucionaria de nuestra compañera Evita. Pero son tan responsables los que que actuaron (De Angelis), como la soberbia de los que llevan a generar estas actitudes en una patria que no merece repetir historias. Historias de sindicalistas a los tiros, historias de violencia, de hambre, de pobreza en un pais que es capaz de alimentar a 10 veces su poblacion. Pero la recaudacion importa mas. Y nos ofrecen “ayudas al consumo” que solo benefician a aquellos que tienen trabajo en blanco, dejando afuera al 40% de los argentinos. Y lo unico cierto aqui, es que finalmente los datos de inflacion de Moreno se van a hacer realidad, no porque estan bien hechos, sino porque en los dos ultimos meses estamos viviendo un proceso deflacionario que implica recesion. Y el gobierno no lo reconoce, porque supone que los numeros macroeconomicos son reflejos de lo que pasa en la casa de cada argentino. “La economia al servicio del hombre” decia el General. Pero esta parte, tampoco la leyeron. O la olvidaron….

No entendio este ultimo parrafo? Pues bien, nosotros lo leemos en los diarios todos los dias como ustedes, y tampoco lo entendemos. Quizas porque no haya politica, o aun peor, la politica sea seguir dividiendo para reinar, y asi seguir teniendonos a todos confundidos (o al menos es lo que parecen suponer).

Los pueblos, aunque las dirigencias no lo crean, tienen memoria. Tambien tienen paciencia, como quedo demostrado muchas veces en la historia. Pero tambien tienen momentos cuando la pierden, como aquel 17 de Octubre del 45, o aquel Diciembre del 2001. Un buen momento para que las dirigencias reflexionen sobre sus caminos. Y que no olviden que “cuando los dirigentes no marchan a la cabeza de sus pueblos, los pueblos marcharan con la cabeza de sus dirigentes”.

Son muchas cosas las que queremos expresar aqui. Pero este es un homenaje a los caidos aquel dia. Ese dia que a muchos tambien nos toco pelear en aquella plaza. Es el recuerdo a los caidos. Es la ilusion, las ganas y el sueño, que nunca mas. Como siempre NUNCA MAS. A los caidos, a los que perdieron seres queridos, a ellos nuestro homenaje. Y la certeza que los pueblos sabran encontrar mas temprano que tarde su camino. Aquel camino a una patria justa, libre, soberana, democratica.

Luciano Roa

Diputado Provincial MC

Ruben Roa

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El poder que se diluye

Si bien la presidenta Cristina Fernández de Kirchner parece reconocer que no le cabe más opción que la de aceptar que la “hegemonía” de la que disfrutó Néstor Kirchner ya pertenece a la historia y que por lo tanto le corresponde actuar como una mandataria democrática normal, el cambio así supuesto podría resultar insuficiente para salvarla de las consecuencias de los errores cometidos por ella misma y por su cónyuge cuando se imaginaban impunes. Al reducirse drásticamente la popularidad de ambos durante la fase del conflicto con el campo que culminó con el voto “no positivo” del vicepresidente Julio Cobos, la pareja perdió una parte sustancial de su poder político. Como suele suceder cuando esto ocurre, diversos jueces y fiscales han reaccionado impulsando causas que andando el tiempo podrían dar pie a un juicio político. Huelga decir que no es la primera ocasión en que miembros de un gobierno que ha gozado durante años de un nivel de aprobación muy alto hayan logrado convencerse de que podrían permitirse lujos negados a mortales comunes, sólo para descubrir más tarde que al modificarse las circunstancias los que antes estaban dispuestos a perdonarles virtualmente cualquier cosa querrían verlos sentados frente a jueces implacables. En nuestro país y otros de cultura similar los períodos de permisividad excesiva suelen alternar con otros signados por el rigor, pero parecería que los Kirchner y ciertos colaboradores pensaban que su popularidad era a prueba del desgaste.

Gracias en parte al juicio de algunos agentes venezolanos que está celebrándose en Miami, además de las secuelas del asesinato presuntamente por narcotraficantes de los empresarios cuyos cadáveres fueron encontrados en General Rodríguez -de los que uno había aportado fuertes sumas de dinero al aparato oficialista-, a esta altura nadie ignora que la financiación de la campaña electoral de Cristina fue, por decirlo de algún modo, extraordinariamente desprolija. Pues bien: según una auditoría de la Cámara Electoral Nacional, hubo tantas irregularidades que recomendó a la jueza María Servini de Cubría rechazar la rendición de cuentas confeccionada por el Frente para la Victoria. Asimismo, seguirán activándose más causas, incluyendo las vinculadas con los negocios privados llamativamente prósperos del matrimonio en Santa Cruz. Pero no sólo se trata de los Kirchner mismos. También se encontrarán en dificultades funcionarios como el ministro de Planificación Julio de Vido, el que según el vicepresidente Cobos debería explicar ante la Justicia lo que sabe de la financiación de la campaña cristinista. Por lo demás, se informa que la ministra de Salud, Graciela Ocaña, podría estar por renunciar a raíz de las actividades de quien en teoría es su subordinado, el recaudador oficialista Héctor Capaccioli, el que en un intento de cubrirse procuró vincularla con uno de los empresarios asesinados, Sebastián Forza, y, como si esto fuera poco, siguen tramitándose en los tribunales los casos protagonizados por la ex ministra de Economía, Felisa Miceli, la empresa Skanska y muchos otros.

Hace un par de años, el capital político acumulado por el entonces presidente Néstor Kirchner era tan grande que las denuncias que los involucraban parecían meramente anecdóticas, pero comenzó a mermar ya antes del triunfo electoral holgado de Cristina. Conforme a algunas encuestas, dos tercios de la población desaprueban la forma en que la presidenta está manejando el país y apenas uno de cada cuatro la considera rescatable. La caída más precipitada de la imagen kirchnerista se ha dado en el Gran Buenos Aires, en especial el segundo cordón, que hasta hace relativamente poco era su bastión electoral. Así las cosas, de continuar acumulándose las denuncias en contra de los Kirchner y sus adláteres, no contarán con el poder político que en otros tiempos les hubiera permitido tratarlas como si sólo fuera cuestión de las mentiras o exageraciones de adversarios resueltos a dinamitar “el modelo de producción e inclusión” que dicen estar impulsando. Mal que les pese, su destino dependerá de lo que digan los jueces y las decisiones tomadas por los que, impresionados por su popularidad y por el poder de la caja, contribuyeron a hacerles creer que se mantendrían intocables por muchos años más.

Fuente: Diario Rio Negro

El pais de Bombita Rodriguez

Mientras en estos momentos el Senado parece que el Gobierno Nacional logra imponer su propuesta, gracias entre otros al Senador Saadi de Catamarca, las calles de Buenos Aires asisten a una movilizacion de sectores a favor y en contra. Sin duda, un conflicto gratuito, que divide a los Argentinos, y aún a las mismas familias, rememorando aquellos tiempos de peronismo-antiperonismo, sólo que en éste caso, coincidimos en que de Peronista éste gobierno no lleva más que el nombre.

El país de Bombita Rodríguez

Por Jorge Lanata
Una parte de nuestro trabajo es entender lo que sucede. La otra, contarlo. Debo reconocer que no entiendo nada. No entiendo el tono apocalíptico de estos días, no entiendo la sensación de abismo, no entiendo por qué el Gobierno siente que en este aumento de retenciones se le va la vida. No entiendo el tono épico del oficialismo, que parece bajar desde la Sierra Maestra para liberar ¿a quién? Decisiones muchísimo más trascendentales en la vida argentina no han tenido ni la mitad de esta repercusión social: las leyes de impunidad, la reforma de la Constitución, las privatizaciones. Estamos discutiendo el monto de una alícuota. ¿Quién lo transformó en una cuestión de vida o muerte?

Hay un 30% de inflación, hay concentración insólita de la economía, hay uno de los funcionarios más sospechados del Gobierno a punto de renacionalizar una compañía aérea y seguimos hablando de las retenciones. El Gobierno compra voluntades, entrega aportes del Tesoro a diputados y senadores, arregla lo que sea con quien fuere para conseguir la mayoría en el Legislativo. ¿Está por repudiar los 170.000 millones de dólares de deuda externa? ¿Va a pedir que la transferencia de acciones de las empresas pague impuesto a las Ganancias? ¿Va a dejar de entregar subsidios a las empresas de transporte que brindan un pésimo servicio y se quedan con la diferencia? ¿Va a reducir el IVA y aumentar Ingresos Brutos o Bienes Personales?

¿Va a poner un impuesto a los plazos fijos, hoy exentos de impuesto a las Ganancias? No. Sólo piensa aumentar las retenciones al agro; no digo que el tema sea menor, pero… ¿por qué visto desde afuera da la impresión de que estamos discutiendo el comienzo del socialismo en la Argentina? Y si es así, ¿por qué tardamos cinco años en comenzar a hacerlo? ¿Qué parte del gobierno K va a llevarlo adelante? ¿Moyano? ¿Ishi? ¿Saadi? ¿D’Elía? He escuchado las sentencias más increíbles:

–Si el Gobierno pierde en el Senado, la estabilidad democrática está en riesgo.
¿Quién tomará el poder? ¿Darán un golpe por cinco puntos de retenciones? ¿Avanzará con las tropas el general De Angeli?
–No –dicen con ingenuidad los chicos de la Cámpora–, pero la derecha terminará fortalecida.

¿Cuál derecha? ¿La de las petroleras que apoyan a K?

¿La de las compañías testaferros que salieron a comprar empresas? ¿Las de la industria pesquera o minera? ¿Cristóbal López es un comandante sandinista? ¿Rudy Ulloa, su lugarteniente? ¿De Vido viene de trabajar en un koljos? ¿Felisa será Felisa Luxemburgo? Tuve, como todos, el mismo escozor ante la foto del campo con Barrionuevo. ¿La de Kirchner con Moyano es distinta? ¿Hay chorro bueno y chorro malo? ¿Qué tienen de distintos Reutemann y Scioli o Alperovich y De la Sota? ¿En qué momento Luis Juez, o Claudio Lozano o Víctor De Gennaro pasaron a ser parte de un complot golpista y Aldo Rico un demócrata que asesora al Frente para la Victoria en el Senado bonaerense? ¿Felipe Solá es un “traidor hijo de puta” por votar distinto? ¿Hay escrache bueno y escrache malo? Ver a Juan Cabandié, ex miembro de HIJOS, despotricar contra los escraches fue igual de desolador. También escuchar que estos escraches son violentos y los otros no. ¿Meterle el pie a Alemann o tirarle huevos a un milico eran sólo pasos de danza clásica? La lógica del escrache descansa en la idea del repudio social: es arbitraria y anónima, y muy susceptible de ser manipulada, pero es buena para todos o mala para todos. Que Kirchner sea admirado y escuchado por “intelectuales” es también una novedad. El trabajo académico e intelectual del Presidente, su aporte al mundo de las ideas, no parece haber superado la ejecución hipotecaria durante la 1.050. Ahora, sin embargo, un grupo de “intelectuales” –dentro de los cuales se encontraban muchos funcionarios del Gobierno– decide iluminarse con sus razonamientos, y le regala –como informó anteayer Página/12– una serie de aforismos. Horacio “Bombita Rodríguez” Verbitsky pareció divertirse con el juego, de modo que se nos ocurrió acercarle algunos otros:

“Si seguís con De Vido, Horacio, estás jodido.”
“El Perro con Rudy bien se lame.”
“De robo para la Corona a servir a la Reina.”
“Desde Ezeiza a Calafate Horacio banca el remate.”
“De los soldados de Perón a defender a Felisa fue HV sin cortapisas.”

Bombita Rodríguez, el Palito Ortega montonero, personaje creado por Diego Capusotto, se ha transformado en un documental.

Acaso el humor sea la única manera de combatir al nuevo invitado que llegó para quedarse: el odio. Se discute con odio, se argumenta con odio, se pregunta con odio. Asistimos a la remake del término “gorilas”, como si el Gobierno fuera “peronista”. D’Elía llama “oligarca” a Fernando Peña y milita en un partido cuyo líder declaró, en blanco, unos cinco millones de dólares y acaba de construir un hotel en Calafate de 500 dólares por noche, eso sin hablar del gasto en carteras de Madame. El Gobierno habla de democratizar la democracia, pero espera tres meses de conflicto para llevar las retenciones al Congreso, y mientras tanto el secretario Guillermo “Poronga” Moreno trata de convencer a los golpes a los opositores (con la ayuda de su esposa y jefa de asesores). Me están contando una pelea que no es tal. Así como Kirchner supo, durante su primer gobierno, que no había nada mejor que pelearse contra enemigos imaginarios, propone ahora, en su segunda administración, abismos inexistentes.

¿Qué pasará si el Gobierno pierde en el Senado? Nada. Seguirá gobernando hasta completar su período, y ojalá le sirviera para sacudirse la soberbia que se vuelve cada día más violenta.