Peronismo para la Victoria

Juan Peron: a 34 años de su paso a la inmortalidad

Publicado en Historia del Peronismo by peronismoparalavictoria en Julio 1st, 2008

Para aquellos que aún no entendieron que aquel viejo general venia a buscar la paz entre los argentinos, la unidad de las clases, por sobre la lucha de clases que muchos reinventan hoy, buscando falsas antinomias. Para los que cantan la marcha tan sólo porque saben que el pueblo sigue siendo peronista.
Para aquellos que entienden, que como el mismo Perón decia: “hay una sola clase de hombres, los que trabajan”.
Hoy cómo siempre: Presente mi General.

Lucho Roa
Peronismo para la Victoria.

Publicado en Historia del Peronismo by peronismoparalavictoria en Junio 9th, 2008

En junio de 1956 un grupo de civiles y militares se alza en armas contra la dictadura militar de la Revolución Fusiladora, reclamando la restauración de la Constitución Nacional derogada, las instituciones democráticas y el Estado de Derecho. Pero son derrotados e inmediatamente pasados por las armas por el gobierno de facto. El video rescata las imágenes de solo algunos de los caídos, para no olvidarlos, para no olvidar.

El audio de inicio, que acompaña las escenas del bombardeo sobre la población civil el 16/06/55, es una grabación de época de los sediciosos golpistas. La interpretación de la Milonga del fusilado es de Jorge Cafrune.

Víctimas directas de la represión de la Fusiladora:
Ramón Raúl Videla
Carlos Yrigoyen
Rolando Zanetta
Miguel Angel Mauriño

Ejecutados en la Unidad Regional de Lanús 10|6|56:
Clemente Braulio Ros
Norberto Ros
Osvaldo Alberto Albedro
Dante Hipólito Lugo
Capitán Jorge Miguel Costales
Teniente Coronel José Albino Irigoyen

Ejecutados en José León Suárez 10|6|55:
Carlos Alberto Lizaso
Nicolás Carranza
Francisco Garibotti
Mario Brión
Vicente Rodríguez

Ejecutados en Campo de Mayo 11|6|56:
Coronel Eduardo Alcibíades Cortínez
Coronel Ricardo Santiago Ibazeta
Capitán Néstor Dardo Cano
Capitán Eloy Luis Caro
Teniente de Banda Néstor Marcelo Videla
Teniente 1° Jorge Leopoldo Noriega

Ejecutados en la Escuela de Mecánica del Ejército 11|6|56:
Sargento Hugo Eladio Quiroga
Suboficial Principal Miguel Angel Paolini
Suboficial Principal Ernesto Garecca
Cabo Músico José Miguel Rodríguez

Ejecutados en la Penitenciaría Nacional 11|6|56:
Sargento Músico Luciano Isaías Rojas
Sargento Ayudante Isauro Costa
Sargento Carpintero Luis Pugnetti

Ejecutado en La Plata 11|6|56:
Teniente Coronel Oscar Lorenzo Cogorno

Ejecutado en la Penitenciaría Nacional 12|6|56:
General de División Juan José Valle

Ejecutado en La Plata 12|6|56:
Subteniente de Reserva Alberto Juan Abadié

La humanidad no te olvida

Publicado en Historia del Peronismo by peronismoparalavictoria en Mayo 7th, 2008

Por qué soy peronista

El peronismo no se aprende ni se proclama, se comprende y se siente, ha dicho Perón.

Por eso es convicción y es fe. Es convicción porque nace y se nutre en el análisis de los hechos, en la razón de sus causas y de sus consecuencias. Tiene el empuje y la dinámica de la historia en marcha. Es la conciencia hecha justicia que reclama la humanidad de nuestros días. Es trabajo, es sacrificio y es amor, amor al prójimo. Es la fe popular hecha partido en torno a una causa de esperanza que faltaba en la patria y que hoy proclama el pueblo en mil voces distintas en procura de una libertad efectiva nunca alcanzada, a pesar del dolor y del esfuerzo de este glorioso pueblo de descamisados.

¿Cómo las mujeres argentinas podrían desertar de esta causa de todos?

En la lucha todos tenemos un puesto y ésta es una lucha abierta por el ser o no ser de la Argentina. Luchamos por la independencia y la soberanía de la patria, por la dignidad de nuestros hijos y de nuestros padres, por el honor de una bandera y por la felicidad de un pueblo escarnecido y sacrificado en aras de una avaricia y un egoísmo que no nos han traído sino dolores y luchas estériles y destructivas.

Si el pueblo fuera feliz y la patria grande, ser peronista sería un derecho; en nuestros días, ser peronista es un deber. Por eso soy peronista.

Soy peronista, entonces, por conciencia nacional, por procedencia popular, por convicción personal y por apasionada solidaridad y gratitud a mi pueblo, vivificado y actuante otra vez por el renacimiento de sus valores espirituales y la capacidad realizadora de su jefe: el general Perón. Mi dignidad de argentina y mi conciencia de ciudadana se sublevó ante una patria vendida, vilipendiada, mendicante ante los mercaderes del templo de las soberanías y entregada año tras año, gobierno tras gobierno, a los apetitos foráneos del capitalismo sin patria y sin bandera.

Mi solidaridad con el pueblo, cuya callada epopeya he sentido en mi carne y he sufrido en mi sensibilidad, reafirma mi peronismo. Porque he vivido los problemas del movimiento, su difícil gestación, su desenvolvimiento y la victoria final de la revolución, y porque he pulsado el amor apasionado que el general Perón alienta por su pueblo y por sus vanguardias descamisadas, es que me he convertido en humilde abanderada de esta causa del pueblo, un soldado con una fe inquebrantable en el éxito y con un deseo irrefrenable de quemar mi vida para alumbrar el camino de la liberación popular.

Soy peronista porque veo al general Perón levantarse al amanecer y agotar su salud en interminables jornadas para proveer al bienestar de su pueblo; soy peronista porque gradúo con su fatiga la felicidad de su espíritu por llevar alegría y dignidad a los trabajadores argentinos; soy peronista porque me ha sido concedida la felicidad de compartir sus luchas, de sufrir sus dolores, de vivir sus alegrías y de alimentar sus esperanzas, en un futuro mejor para todos los que trabajan y para todos los desvalidos, de quienes nadie se acordó hasta que él llamó al pueblo a la realidad de nuestra patria.

Soy peronista, en fin, por convicción y por sentimiento, por confianza en la bondad y en los esfuerzos de los descamisados, en esta lucha por la total independencia económica de la patria, por nuestra completa liberación y por nuestra absoluta y limpia soberanía.

Este peronismo mío se ha retemplado en la lucha, se alimenta de ella y se afirma en la fe. Tiene la fuerza incontenible de las causas justas. Se ha forjado en la dignificación del trabajo, en la humanización del capital, en la protección al desvalido, en la prodigiosa multiplicación de escuelas y hospitales, en la potencialidad de las fábricas levantadas por la revolución, en las mejoras al obrero del campo. Este peronismo mío se ha forjado y se afirma en este mismo lenguaje que uso para definirlo, que es lenguaje de pueblo y que choca y desagrada a los que usan el lenguaje de la mentira coaligada.

(Eva Perón, publicado en su columna del diario Democracia)

Ante el recuerdo de las palabras de la compañera Evita, poco es lo que hay que agregar, simplemente que nos averguenza que los mercaderes sigan en el templo.

Lucho Roa

Diputado Provincial MC

Peronismo para la Victoria

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Evita esta con nosotros, y somos millones

Publicado en Historia del Peronismo by peronismoparalavictoria en Abril 22nd, 2008

Gracias a este documento visual del Compañero Legislador Pedro Pesatti. Las imágenes nos eximen de cualquier otro comentario, y nos remiten, a algunos, al privilegio de haberla escuchado por radio, en aquellos discursos, que hoy son historia y patrimonio de todo el pueblo argentino y de una de las 10 mujeres mas sobresalientes del siglo XX en la historia mundial.

Malvinas: recuerdos de los primeros ex-combatientes

Publicado en Historia del Peronismo, Malvinas by peronismoparalavictoria en Abril 2nd, 2008

Operativo Cóndor en las Malvinas

Este año se cumplen 42 años del Operativo Cóndor: el secuestro de un avión de línea por parte de jóvenes militantes peronistas. Durante 36 horas hicieron flamear la bandera argentina en las islas.

En dias de recuerdos de una guerra iniciada por un General borracho, es bueno recordar otras historias, que se suman a la de los miles de “chicos” que murieron en una guerra, cuyo único objetivo era mantener la continuidad de la más cruel de las dictaduras del siglo XX en nuestro pais.

No intenta esta historia reemplazar el valor de aquellos que sin saber, en la mayoria de los casos, manejar un arma, pelearon cumpliendo las ordenes de muchos Generales cobardes. Una historia que todavía nos duele, porque hace dos años, el numero de muertos por suicidio entre los ex combatientes supero al numero de muertos en combate. Este relato solo pretende complementar la lucha por uno de los ultimos bastiones, que el otrora imperio Británico, mantiene colonizado. Recuperar la memoria de Dardo Cabo, y de otros compañeros caidos. Un pedazo de recuerdos que debe sumarse a la memoria colectiva en fechas como estas. Porque tambien, aunque de otra generacion, son ex combatientes.

Hace casi 42 años, un grupo de jovenes peronistas realizo el Operativo Cóndor. El 28 de septiembre de 1966, dieciocho jóvenes estudiantes y obreros asestaron un golpe a la flamante dictadura de Juan Carlos Onganía: secuestraron un avión de línea, lo aterrizaron en las Islas Malvinas y allí izaron siete banderas argentinas que flamearon durante 36 horas. Reclamaron la soberanía sobre ese territorio y aguardaron que un sector del Ejército aprovechara esa irrupción y desembarcara en las islas para recuperarlas. Dos de los once militantes que sobrevivieron a ese hecho –y a lo que vino después– relataron aquel hecho con el objetivo de “ponerlo en la memoria popular, el lugar donde siempre debió estar”.

Pedro “Tito” Bernardini, uno de los diecisiete militantes que volaron bajo el mando del dirigente Dardo Cabo expresaba hace dos años. “No se trató de un hecho delictivo, porque no delinque quien exige lo que es suyo”, aclara Norberto Karasiewicz, otro de los sobrevivientes.

El Operativo Cóndor, primer secuestro aéreo del país, se gestó tres años antes de su concreción. “Hubo que trabajar bastante para obtener medios y hacer operativos económicos. ¿Se entiende a qué me refiero?”, confía Bernardini con un gesto de complicidad.

Veinte fueron los elegidos para el operativo, entre militantes nacionalistas y de la JP, algunos de los cuales se sumaron mas tarde a la combativa JP de los ‘70, en tanto que otros, como Alejandro Giovenco, militaron en la ultraderecha . La logística se basó en tareas de inteligencia que CristinaVerrier, tercero al mando del operativo, había hecho durante unos viajes a Malvinas como turista. La instrucción militar había sido adquirida junto a quienes luchaban por el retorno de Juan Domingo Perón.

Antes de partir, el grupo estuvo “encerrado” tres días en un camping de la UTA, en Ituzaingó: “Dos días fueron de retiro espiritual, porque sabíamos que era una misión de la que por ahí no volvíamos; de hecho, dos compañeros desertaron”, admite el “Flaco” Karasiewicz.

Imagen del grupo que realizó el operativo, ya en Malvinas.

Todo bajo control

La elección del día se basó en dos hechos. Estaba en el país el esposo de la reina de Inglaterra, Felipe de Edimburgo, en carácter de presidente de la Federación Ecuestre Internacional. Y el contralmirante José María Guzmán debía volar al territorio del que era gobernador, Tierra del Fuego e Islas del Atlántico Sur.

“Teníamos todo listo, los fierros cortos encima y la ferretería (las armas largas) en las bodegas”, resume Bernardini. Cada uno de los dieciocho comandos tenía una misión. Ningún imprevisto podría sorprenderlos. Pero al Flaco se le escapó uno: el día del viaje, su esposa dio a luz su primera hija. “Me enteré y tuve la necesidad de verlas. Cuando me despedí les dije: ‘Mañana vengo a la hora de la visita’. Y salí”, rememora. Al otro día, no apareció. Sí lo hicieron periodistas ávidos de conocer a Malvina, la hija del hombre que por esas horas tomaba las islas.

“Muchachos, aunque nos cueste la vida. Lo de menos es que nos lleven presos a Inglaterra. Lo más glorioso, que caigamos en el intento”, dijo Dardo Cabo antes de salir.

Partieron a la 0.30 del día 28 en un Douglas DC4 del vuelo 648 Buenos Aires-Río Gallegos de Aerolíneas Argentinas. Iban 48 pasajeros. Durante el vuelo, Dardo Cabo y Alejandro Giovenco, el segundo al mando, entraron armados a la cabina y ordenaron el cambio de rumbo al comandante Ernesto Fernández García. El piloto excusó falta de autonomía de vuelo. “Pero nosotros sabíamos que había combustible suficiente. Se le ordenó que tomara el rumbo 105 en Puerto San Julián y girara a la izquierda para abrirse del continente. Y lo hizo”, cuenta Karasiewicz, a quien también llamaban “Curumanqué”.

Carlos Rodríguez y Pedro “La Yegua” Cursi se acercaron al gobernador Guzmán y le anunciaron: “Contralmirante, el avión ha sido tomado. Vamos a Puerto San Julián rumbo a Malvinas”. El militar no lo creyó, tensó una discusión y su edecán se levantó e “intentó sacar una (pistola) 357, de la que después nos apoderamos –sonríe el Flaco–. Uno de los compañeros le dio un golpe. Guzmán quedó quietito”.

A las 8.42, aterrizaron en Puerto Argentino, detrás de la casa del gobernador inglés sir Cosmo Dugal Patrick Thomas Haskard (ausente ese día), sobre una pista para carreras hípicas. Abrieron las puertas, se tiraron con sogas, desplegaron delante del avión en forma de abanico e izaron siete banderas argentinas.

El suceso convocó a kelpers y jefes de la milicia de la isla, inmediatamente tomados como rehenes “hasta tanto el gobernador inglés reconozca que estamos en territorio argentino”, advirtió Dardo Cabo desde la radio del avión. Bajo esa presión, se aprestaron a cantar el Himno Nacional. “Quisimos entregarle la autoridad a Guzmán, pero nos dio la espalda y se negó a cantar”, reniega Karasiewicz.

De pie y frente a la mirada de todos, Cabo proclamó: “Ponemos hoy nuestros pies en las Islas Malvinas argentinas para reafirmar con nuestra presencia la soberanía nacional y quedar como celosos custodios de la azul y blanca (…) O concretamos nuestro futuro o moriremos con el pasado”. Luego rebautizó al lugar como Puerto Rivero, en homenaje al gaucho Antonio Rivero que en 1833 se alzó contra los ingleses y gobernó las islas por unos meses.

Para Tito Bernardini, “izar la bandera y cantar la Marcha de San Lorenzo, Aurora y el Himno fueron cosas muy emotivas”.

Una hora después del aterrizaje, Cabo avisó al continente: “Operación Cóndor, cumplida”. Los medios de comunicación británicos y argentinos se hicieron eco del hecho, hasta el avión de un periódico intentó llegar a las islas, pero la Fuerza Aérea lo obligó a volver al continente. Cientos de militantes se movilizaron en varias ciudades y el flamante dictador, sobresaltado, se preocupó en calmar las intranquilas aguas diplomáticas, por entonces a cargo de su canciller, Nicanor Costa Méndez, el mismo de la aventura de Malvinas de 1982.

El objetivo trunco

El reclamo de soberanía se había cumplido. De antemano, los integrantes del grupo sabían que en algún momento debían deponer las armas y luego morir o ser juzgados. Pero la esperanza era otra, un segundo objetivo aún más lírico: que militares nacionalistas desembarcaran en la isla y la tomaran.

“Ese objetivo logístico no se cumplió porque el capitán de la nave Bahía Buen Suceso, que debía entrar a buscarnos en Puerto Rivero, tuvo miedo y llegó hasta la milla de distancia que permiten las normas internacionales; fue una falla de Onganía”, interpreta Pedro. Es que cuando se conoció el operativo, el dictador advirtió a sus camaradas que se juzgaría a quien se vinculara con el operativo.

Por una mediación del cura de la isla, el holandés Rodolfo Roel, los pasajeros fueron alojados en viviendas civiles mientras los militantes resistían bajo una fuerte lluvia. Unos 30 mercenarios belgas e ingleses, policías y civiles armados rodeaban la nave y exigían la rendición. No hubo ningún disparo y, 48 horas después, la resistencia terminó. “No nos entregamos ni nos rendimos, ‘depusimos’ la actitud –enfatiza Karasiewicz—-. El reclamo de soberanía se había hecho y no tuvimos el apoyo de las tropas argentinas. Entonces, ante el comandante (Fernández García), la única autoridad que reconocimos, depusimos las armas.”

El grupo firmó un acuerdo en el que también intervino el cura Roel, que antes había celebrado una misa en el avión para los miembros del comando. Después fueron hospedados en la iglesia del puerto durante una semana hasta que fueron trasladados al buque Bahía Buen Suceso, el ansiado buque, en una lancha carbonera.

Una vez resuelta la tensión, el gobierno de Onganía emitió un comunicado en el que expresó que “la recuperación de Malvinas debe ser resuelta por la vía diplomática y no por un acto de piratería”.

Los dieciocho jóvenes de entre 18 y 32 años, a quienes la CGT calificó de “héroes”, fueron llevados al penal de Ushuaia y luego juzgados en Tierra del Fuego. Como ése había sido el primer secuestro aéreo y en el país no había jurisprudencia al respecto, las figuras con que se los condenó fueron privación ilegítima de la libertad, portación de arma de guerra, asociación ilícita, piratería y robo en descampado. Tres años de prisión fue la condena para abo, Giovenco y Rodríguez; para el resto, nueve meses.

Lo último que supieron del Douglas DC4 es que fue llevado al Paraguay durante la última dictadura militar. De la isla no se trajeron nada, “no vaya a ser cosa que nos acusen de ladrones”, argumenta Pedro.

“En estos años de vida que nos quedan nuestra misión es rescatar la memoria”, de los que cayeron y los que siguen. “Muchos estamos desocupados, con hijos y nietos, y quedamos fuera del sistema –lamenta Pedro–. A veces nos llaman para condecorarnos y sacar réditos políticos. Lo único que pedimos es una reparación histórica.” Lo mismo pide el Flaco Karasiewicz, que además confiesa que a veces, en su modesta casa de Villa Martelli, se mira al espejo y se dice: “Pensar que soy un héroe, y soy de carne y hueso”.

El jefe del Operativo Cóndor fue Dardo Cabo, por entonces de 25 años, una de las figuras más renombradas de la resistencia peronista, fusilado el 6 de Enero de 1977 en la Unidad 9 de La Plata bajo los gritos de cientos de compañeros que compartiamos la pena que el Proceso militar nos habia impuesto. Al dia siguiente, los diarios dirian que Dardo Cabo murió en un enfrentamiento mientras un grupo de “subervsivos” lo habian querido liberar. Tambien fueron desaparecidos durante la última dictadura, igual que Pedro Cursi y Edgardo Jesús Salcedo. Juan Carlos Rodríguez fue asesinado por la Triple A. Aldo Omar Ramírez y Ramón Adolfo Sánchez fallecieron por causas naturales, una vez recuperada la democracia.

Once son los sobrevivientes: la compañera de Cabo, María Cristina Verrier, que hoy tiene 67 años; Fernando José Aguirre (60), Edelmiro Ramón Navarro (67), Andrés Ramón Castillo (63), Juan Carlos Bovo (61), Víctor Chazarreta (72), Luis Francisco Caprara (60), Ricardo Alfredo Ahe (60) años, Fernando Lizardo (60), Norberto Eduardo Karasiewicz (61) y Pedro Bernardini (69).

A ellos, y a los que ex-combatientes que pelearon en los tristes dias de 1982, contra un colonialismo británico decimonónico, vaya nuestro homenaje y respeto. Un respeto con el que se han llenado la boca todos los gobiernos democraticos, y todavía seguimos viendo que las leyes creadas para retribuirles de alguna manera su lucha, aún siguen sin cumplirse. Y todavía siguen cayendo. Dos generaciones que siguen el destino del olvido, no lo permitamos. Porque tambien son la memoria de nuestras luchas como movimiento popular.

* Dardo Cabo en otros blogs.

* Operativo Condor

Lucho Roa

Diputado Provincial MC

Peronismo para la Victoria

Victoria del 11 de Marzo: imagenes de una lealtad

Publicado en Historia del Peronismo by peronismoparalavictoria en Marzo 11th, 2008

Héctor Jorge Cámpora nació en 1909. Inició su vida política militando en el conservadurismo en San Andrés de Giles, provincia de Buenos Aires. En 1945 ingresó al peronismo. En 1946 fue electo diputado nacional, y ocupó la presidencia de la Cámara entre 1948 y 1952. Producido el golpe de Estado de 1955 fue detenido y encarcelado, al igual que muchos otros dirigentes peronistas. En marzo de 1957 se fugó de la cárcel de Río Gallegos, junto con John William Cooke, Jorge Antonio, Guillermo Patricio Kelly y José Espejo. Se mantuvo en segundo plano hasta que en noviembre de 1971 Perón lo convocó y lo designó su delegado personal en reemplazo de Jorge Daniel Paladino.
Desde abril de 1971, el dictador Lanusse había iniciado la búsqueda de una salida política para la dictadura militar, negociando con los partidos reunidos en La Hora del Pueblo, de la que Paladino era un importante animador. Cámpora tradujo fielmente las instrucciones de Perón y puso un empeño personal en convencerlo de que retornara al país. El retorno se produjo el 17 de noviembre de 1972: Perón se entrevistó con los partidos políticos, organizó el FREJULI (Frente Justicialista de Liberación Nacional) y se marchó de regreso a España el 14 de diciembre, indicando a Cámpora como candidato presidencial para las elecciones convocadas por la dictadura militar.
Los siete meses siguientes fueron sin duda los más notables en la vida de Cámpora: candidato presidencial triunfante (11 de marzo de 1973) y presidente vicario por propia voluntad, hasta su renuncia en julio de 1973. Luego fue embajador en México, retornó al país a fines de 1975 para asilarse en la Embajada de México luego del golpe de Estado de 1976. Los militares, ensañados con él, no le permitieron abandonar el país. Luego de una larga residencia obtuvo el salvoconducto que le permitió asilarse en México, donde murió en 1980.

Luche y vuelve, historias de lealtades

Publicado en Historia del Peronismo by peronismoparalavictoria en Marzo 9th, 2008

Se acercaba el fin de otra dictadura, esta vez vencida por un Movimiento que se habia renovado en base a los jóvenes que alguna vez habian sido “los únicos privilegiados”. Una lucha de 18 años que habria de disputarse en las urnas, pero que habia sido conquistada por una resistencia popular que no habia olvidado a su lider.

Historias pequeñas, que la historia aún no ha recogido, o muchos han decidido olvidar. La lucha de miles de compañeros de esos dias en las calles pintando paredes, euforicos por la victoria esperable y esperada. Aun asi, la ultima semana en nuestra provincia no fue ajena a lo que sucedia en otros lugares del pais. La dictadura estaba siendo derrotada, y daba sus ultimos manotazos de ahogados. Es la historia de compañeros que eran atacados por sicarios de esa dictadura, de partidos provinciales que participaban por la continuidad de una politica de exclusion.

Asi fue esa ultima semana previa a la elección. Carteles en las calles con imagenes de represion que rezaban “Se acuerda Requeijo…el pueblo no olvida”. Es la historia de aprietes en las pintadas del 6 de Marzo, donde el partido de Requeijo, junto a la complicidad policial, impedia seguir pintando a aquellos que por entonces eramos jovenes. Era el liderazgo de muchos de ellos que soñaban con cambiar al mundo, como Fernando Jara. Fue tiempos de hacer guardias para que esos personeros armados no se robaran las boletas que el Domingo siguiente harian explotar las urnas. Fue la muerte y el horror por el asesinato el dia 7 de Juancito Bustos, otro compañero de luchas, que ese dia habia cometido el delito de salir por la puerta de una Unidad Basica, en Cipolletti, para ir a trabajar, dejando atras una familia y a sus compañeros destrozados. Fue la bronca de esos jovenes que no podia contenerse, fueron los dias de otros que trataron de tranquilizar a ese pueblo, pero la rabia era demasiada. Fueron dias de euforia, pero tambien de tristezas. Como siempre nuestro Movimiento seguia entregando mártires para ese regreso tan ansiado. Fue el preludio de otras noches negras que años despues sobrevendrian, y que seguramente ya se estaban preparando aún antes de la victoria.

Fue la lealtad de muchos, personificada en un hombre Hector Campora, cuyo objetivo era tomar el gobierno para devolver el poder a nuestro lider. Demasiada grandeza para tiempos como estos, donde las dirigencias toman el gobierno para ser leales a si mismo. Fue la victoria de un Frente que encabezo la victoria, y honró con fidelidad a los que se sumaron a este Movimiento, no la historia de un Frente, pródigo, que ni siquiera se atreve a cantar la marcha, y regala lugares no por voluntad movimientista, sino porque no saben a quien poner, ya que solo buscan titeres, o por oportunismo, ya que los votos son de otros. Peronistas que votan a otros, no porque hayan dejado de serlo, sino porque justamente reafirman que el “unico heredero es el pueblo”, y prefieren castigar a una dirigencia que no les habla. Quizas porque mas de uno, aún no pueda explicar donde estaba en esos dias de luchas, lealtades, derrotas y victorias.

Luche y vuelve fue aquella consigna, quizas sea tiempo de recuperarla para retomar el camino que nunca debio olvidarse: una patria Justa, Libre y Soberana. Se acuerda Picheto…el pueblo no olvida.

Lucho Roa

Peronismo para la Victoria 

Historia del Peronismo: Trasvasamiento Generacional

Publicado en Historia del Peronismo, Trasvasamiento generacional by peronismoparalavictoria en Marzo 1st, 2008

La presencia de traidores en el Movimiento Peronista es la contracara de otros miles de compañeros que en la misma época peleaban por la vuelta de Perón. El propio Perón denuncia estas falencias, y llama al trasvasamiento generacional, donde la juventud habrá de tener un rol fundamental en la nueva estrategia que habra de enfrentar a la dictadura de Ongania. El anquilosamiento de dirigentes, mas preocupados en sus problemas personales, que en los del propio movimiento, habrian de ser sacudido con esta nueva estrategia. A veces la historia suele repetirse, y esos momentos son los que invocan y convocan a los cambios. Trasvamiento generacional es, como bien lo explicita Perón, reactivar la lucha del movimiento en pos del camino de la liberación, dejando atras a los traidores que por entonces querian un “Peronismo sin Perón”, y parafreaseando a Vandor, hoy seria un Peronismo sin Peronistas.

Lucho Roa

Peronismo para la Victoria